Este estudio analiza la relación entre los saberes locales y la Denominación de Origen del tequila en México. El objetivo es visibilizar cómo los procesos de regulación y mercantilización impulsados por intereses gubernamentales e industriales han excluido a comunidades históricas vinculadas con la producción del vino mezcal, antecesor del tequila. La hipótesis sostiene que la Denominación de Origen, lejos de proteger las tradiciones locales, ha generado una deslocalización productiva que despoja a estas comunidades de su reconocimiento histórico y cultural. La metodología empleada es de carácter histórico-analítico, basada en la revisión de fuentes primarias sobre el sistema colonial del estanco del vino mezcal y el análisis teórico de la producción simbólica del territorio, según Gilberto Giménez. Entre los resultados destaca la pérdida de diversidad en los procesos y materias primas, así como la marginación de regiones tradicionales. El trabajo propone reconstruir la historia del tequila desde sus raíces comunitarias como un acto de justicia histórica y de reivindicación del patrimonio cultural.